Entrevista a un corresponsal
Andrea Nicastro: “La posibilidad de trabajar con tu cerebro es muy limitada”
La función de un corresponsal es una de las más importantes dentro de una empresa periodística, a pesar que hoy este devaluada por los impedimentos económicos de los medios de sostener a sus periodistas en países alejados de la redacción. Sin embargo, a pesar de ello, su carácter esencial y la calidad de su trabajo representan una fuente calificada y segura de la realidad en algún punto del planeta. Andrea Nicastro, italiano, con una experiencia de 25 años como periodista, es corresponsal del diario italiano Corriere della Sera, actualmente ejerce desde hace 2 años la corresponsalía en Madrid. Su experiencia nos permite conocer más de cerca esta profesión dentro del Periodismo y de la actualidad que le rodea.¿Qué es un corresponsal?
El corresponsal es un periodista de una cabecera que puede ser de cualquier medio, tanto televisión como prensa, y que vive permanente en el exterior para poder recabar información e historias del lugar que se ocupa y así enviarla al medio. Y en mi caso, también tengo responsabilidad para cubrir en los países de alrededor, en este caso, de Marruecos y Portugal.
¿Cuántos años lleva ejerciendo la corresponsalía?
Llevo
12 años como corresponsal viajero, ahora llevo fijo 2 años en España.
¿Cómo ha sido su vida como corresponsal y qué ventajas e
inconvenientes ha encontrado en ella?
Durante
diez o doce años, siempre fui un enviado especial, nosotros así lo llamamos, entonces
tenía que viajar cuando algo ocurría. Es como si aterrizaras en un paracaídas,
tocas suelo desconocido y rápido debes ponerte a escribir. Sin embargo el
corresponsal, es más afortunado, tiene que conocer la historia, lo que está
detrás de la noticia, del acontecimiento que llama la atención del mundo o del
país del que procede. También debe de tener más contacto con lo que le rodea
para poder escribir más a fondo un artículo de verdad.
Usted ha sido principalmente corresponsal de guerra
Sí, empecé
con la guerra de Bosnia, el periódico tuvo que elegir que periodistas cubrirían
la guerra. Entonces yo fui seleccionado en el 96 y después fui a Rusia para
cubrir las vacaciones del corresponsal de Moscú, y allí empezó la guerra de
Chechenia y tuve la oportunidad de ir con los guerrilleros. Después regresé al
año siguiente y desde ahí empezó la guerra de
Kósovo en el 98, y desde entonces
empezaron a considerarme como alguien que “no tenía miedo” que estaba dispuesto
a ir y que lo hacía bastante bien.
¿Cómo fue su experiencia en la corresponsalía en Afganistán?
Estuve
en Afganistán en el 2001, fui muy afortunado porque fui el primer periodista occidental
junto con la BBC en entrar en Kabul con los muyahidines.
Cuando ellos entraron a la ciudad liberada de los talibanes, nosotros fuimos
allí. Y durante toda la guerra elegí una posición detrás del frente en el Valle
del Panshir, donde estaban los muyahidines, mientras todos los demás esperaban
a que los americanos entrasen por Pakistán. Ellos se equivocaron. De 200
periodistas, se fueron 150, tenían miedo de quedarse en el Panshir. Fue la que
más me impactó y me hizo reflexionar.
¿Tuvo
miedo en algún momento?
Muchísimas veces, cada
vez que te das cuenta de lo que significa un arma, una acción bélica, un
bombardeo te das cuenta del riesgo loco que sufres. El periodista se ha
convertido en un rehén y más experiencia tienes, más consciente eres del riesgo.
¿Le
ha interesado alguna vez trabajar para una agencia de comunicación en vez de
para un medio?
No, porque la agencia
tiene que estar muy pegada a la realidad y al hecho de cada día. Lo que me
interesa es una visión más amplia, la posibilidad de hacer análisis.
Por algunos artículos suyos que he leído, escribe sobre todo
de temas de actualidad y política, y de todos los géneros periodísticos. Entre
ellos, ¿cuál es su favorito y que según su criterio, es el más imprescindible?
Mi favorito es el
reportaje. El reportaje para mí es conectar información y describir un fenómeno
y lo que me gusta es el fenómeno social-económico que ocurre en un lugar y que
no puede ser en otro. Un ejemplo es el comercio de órgano y de células madre. Hice
un reportaje sobre el primer italiano que se supo que compro un riñón en
Turquía y sobre un hospital en Ucrania que vendía células madre de fetos, los
mataban y se los quitaban a la madre para vender las células como tratamiento
cosmético rejuvenecedor.
A la hora de escribir estamos condicionados por los medios a
un prototipo de noticia. Ellos deciden que contar y cuándo. ¿Qué opina sobre
ello?
Esa es la misión de los periódicos, ellos deben seleccionar, no habría tiempo para todo. Hay un interés nacional en los países elegidos. Algo que tendrían que enseñar en la carrera de periodismo es mirar una misma notica de cómo se escribe en el mundo occidental y en el mundo árabe, son dos realidades diferentes.
Esa es la misión de los periódicos, ellos deben seleccionar, no habría tiempo para todo. Hay un interés nacional en los países elegidos. Algo que tendrían que enseñar en la carrera de periodismo es mirar una misma notica de cómo se escribe en el mundo occidental y en el mundo árabe, son dos realidades diferentes.
¿Está de acuerdo con que la proliferación de sitios de
internet de confusa procedencia este atentando sobre la calidad periodística?
Las
redes sociales no son una respuesta de información libre. Internet puede tener
la información que necesitan para entender las cosas, pero pensar que puede
tener independencia es una locura, porque los grandes poderes necesitaban
controlar las informaciones, y lo hacían controlando los medios. Ahora los
grandes poderes que son los estados y corporaciones pagan para que se escriba.
Solo un periodista que ha estudiado, que ha trabajado sobre el tema puede
escribir, no es suficiente estar en el lugar y tuitear lo que está pasando, eso
no es periodismo.
La crisis económica en España e Italia es evidente. ¿Cómo se
vive nuestra profesión en Italia?
Lo
mismo que en España, hay mucha gente despedida y los salarios bajan.
Siendo la información una necesidad para el mundo, y con
tantos medios y agencias que existen al igual que tantos lugares en el mundo
por cubrir, como es posible que nuestro sector esté en crisis?
Puede que esté en
crisis el modelo de sociedad, que la democracia esté en crisis.
Por
último, ¿qué consejo nos daría a los futuros periodistas?
Cambiar de trabajo. Porque la posibilidad de trabajar con tu
cerebro es muy limitada, hoy en día trabajas si tienes una cara bonita, con tu
habilidad para escribir y entretener pero con tu cerebro la posibilidad es muy
reducida. En el periodismo la gratificación llega cuando entiendes las cosas y
puedes explicarlas, cuando no lo puedes hacer por ser un caso muy raro o
difícil es frustrante.
Andrea Nicastro se
despide con una simpática sonrisa, dejando a meditar una importante reflexión
sobre los dos caminos a los que conduce el periodismo, uno es lo bonito de
descubrir historias y otro sus complicaciones para contarlas. Es entonces que
nace una lucha interna con tu propia moral, la cuestión está en si estás
dispuesto a ganar o no la batalla.
CAROLINA ROVAI
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